El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó un momento insólito y descontracturado en las calles de San Pablo al subirse a manejar un vehículo clásico de los años setenta en la previa del Gran Premio de Brasil.
Mientras se prepara intensamente para acelerar en el exigente circuito de Interlagos, Franco Colapinto vivió un momento inolvidable gracias a la ocurrencia de cuatro fanáticos argentinos que viajaron desde la provincia de Santa Fe.
Los amigos Hernán Bonvín, Claudio Goddio, Pablo Quaino y Julio Amherdt emprendieron una travesía kilométrica a bordo de un llamativo Renault 6 modelo 1977, decorado especialmente para la ocasión con los colores del equipo Alpine, contando además con el apoyo logístico de un vehículo Valiant.
El encuentro que revolucionó las calles
El plan original de este grupo oriundo de la localidad santafesina de Esperanza era simplemente alentar al ídolo nacional en la máxima categoría del automovilismo mundial. Sin embargo, la aventura superó todas las expectativas cuando se cruzaron con el piloto argentino a la salida de una conferencia de prensa en una concesionaria local.
Tras un divertido intercambio de saludos y bromas sobre el estado del vehículo, el propio Franco Colapinto tomó el volante y recorrió algunos metros por las calles paulistas, desatando risas y la sorpresa de los transeúntes al consultar cómo funcionaban los cambios y qué dirección tomar.
La divertida escena quedó registrada en varios videos que rápidamente se viralizaron en las redes sociales, mostrando la faceta más relajada del deportista antes de calzarse el casco para afrontar la competencia oficial de la Fórmula 1.