Los propietarios de un local comercial de indumentaria infantil, cansados de la inseguridad y la falta de respuestas, pegaron un desesperado cartel pidiendo clemencia a los delincuentes tras un nuevo ataque.

La situación límite se vivió en las últimas horas en un establecimiento ubicado sobre la calle Bompland, entre Perito Moreno y Avenida Victoria Aguirre. Delincuentes rompieron el vidrio de la puerta de ingreso, aunque no lograron sustraer mercadería gracias al rápido accionar de una empleada de una clínica lindera que alertó a la policía.

Este hecho representa apenas el último eslabón de una larga cadena de delitos que golpea sin descanso al negocio. Hace apenas quince días, los malvivientes se habían llevado la conexión completa de un equipo de aire acondicionado y todos sus componentes externos, dejando únicamente el armazón metálico.

La propietaria del comercio, identificada como Mónica, expresó su profunda frustración ante los micrófonos y detalló el calvario cotidiano. La mujer explicó que los ladrones ya han forzado las puertas en reiteradas oportunidades, aprovechando la total oscuridad que reina en la zona céntrica debido a la falta de iluminación pública.

Un pedido desesperado frente a la desidia

Ante la impotencia, los dueños optaron por una medida insólita pero cargada de angustia. Hoy ya nos robaron nuevamente, dennos un respiro, escribieron en un cartel que pegaron en la propia puerta de ingreso del local. Incluso, la damnificada compró una cortina especial para tapar la vidriera con el objetivo de no tentar a los malvivientes, aunque reconoce que ya no sabe qué estrategia implementar para proteger su fuente de trabajo.

La problemática delictiva vinculada al robo de cables y equipos de refrigeración se convirtió en una constante preocupante en la ciudad de las Cataratas, donde se registran al menos tres hechos diarios. Vecinos y comerciantes coinciden en señalar que gran parte de esta ola delictiva está directamente relacionada con el avance del consumo problemático de drogas en la zona urbana.