La renuncia de Santiago Peña a la Presidencia de Paraguay generó un sismo político que posiciona a Pedro Alliana como el nuevo jefe de Estado en un marco de profunda crisis financiera e institucional.
Tras la decisión del mandatario saliente, la asamblea legislativa aceptó la dimisión, permitiendo que el actual vicepresidente asuma la conducción del Poder Ejecutivo. Pedro Alliana, de 52 años, tiene el desafío de completar el mandato presidencial que se extiende hasta agosto de 2028, en medio de un clima de extrema tensión social y cuestionamientos por la disolución de Ueno Bank.
El nuevo presidente cuenta con una dilatada trayectoria dentro de la Asociación Nacional Republicana, conocida como el Partido Colorado. Nacido en Pilar, departamento de Ñeembucú, Alliana inició su camino institucional como gobernador de su región natal en 2008, para luego consolidarse en el Congreso Nacional como diputado y presidente de la cámara baja en diversos periodos entre 2019 y 2022.
El hombre fuerte de Horacio Cartes
La figura de Alliana no se explica sin su estrecho vínculo con Horacio Cartes, exmandatario y líder del movimiento Honor Colorado. Esta alianza fue la que impulsó su llegada a la presidencia de la junta de gobierno del partido y, posteriormente, su integración en la fórmula presidencial que resultó ganadora en los comicios generales de 2023.
La transición se produce mientras el país enfrenta protestas masivas y un intento de juicio político que pesaba sobre la gestión anterior. El rol de Pedro Alliana será determinante para intentar estabilizar la relación entre el Ejecutivo y un Congreso fragmentado, mientras los ojos de la región se posan sobre la evolución de la crisis en Paraguay y el impacto de las investigaciones financieras en curso.