El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, manifestó su respaldo condicionado a la gestión del presidente Javier Milei, reclamó mayor reciprocidad con las provincias y cuestionó duramente la falta de envío de fondos para infraestructura.

Durante su participación en la Argentina Week en Nueva York, el mandatario integró una delegación de gobernadores para mostrar estabilidad ante inversores extranjeros. Sin embargo, aclaró que la paciencia tiene límites: Al igual que la gente, tengo esperanza de que a este Gobierno le vaya bien, pero no es eterna, afirmó al referirse al impacto social y a la caída de la economía real.

Sáenz denunció además que las provincias atraviesan una situación financiera crítica debido al desplome de la recaudación y criticó la parálisis en la ejecución de obras públicas clave para el norte argentino. Hay obras que se firmaron en junio del año pasado y el último certificado que se pagó fue en octubre. A este ritmo las inaugurarán mis tatarabuelos, ironizó sobre los proyectos demorados por la Casa Rosada.

Críticas al kirchnerismo y guiño libertario

En el plano político, el gobernador diferenció al peronismo del kirchnerismo y le reclamó a la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner que dé un paso al costado para permitir la renovación del espacio opositor. Asimismo, cuestionó la falta de diálogo de los funcionarios nacionales y aseguró que el propio Javier Milei debe asumir un rol político más activo para garantizar la gobernabilidad en el Congreso.

Consultado sobre la posibilidad de sellar una alianza electoral con La Libertad Avanza en el futuro, Sáenz no le cerró la puerta a un acuerdo estratégico. Son cosas que hay que analizar. Siempre he sido muy abierto al diálogo sin dejar de lado mis convicciones, expresó, remarcando que su prioridad absoluta es la defensa de los intereses de la provincia.