El presidente Javier Milei encabezó el acto de bienvenida al papa León XIV en el Palacio Libertad, donde pronunció un discurso en el que destacó la importancia de la visita para el país, llamó a dejar de lado las diferencias políticas y recordó a su antecesor, el papa Francisco.
Durante su intervención en el Palacio Libertad, el mandatario calificó como un profundo honor la presencia del Sumo Pontífice y sostuvo que comienzan jornadas de alegría y reflexión para los católicos, integrantes de otras religiones, no creyentes y visitantes que llegaron desde distintos países para participar del acontecimiento histórico.
Javier Milei también destacó la presencia de representantes de distintos espacios políticos y consideró que existen motivos que están por encima de las disputas partidarias habituales. Me alegra ver a todo el arco político demostrando que hay motivos y ocasiones que van más allá de nuestras diferencias, expresó ante los presentes.
Un emotivo recuerdo para Jorge Bergoglio
Uno de los momentos más destacados del discurso estuvo dedicado al papa Francisco, a quien recordó como nuestro querido Jorge Bergoglio y definió con firmeza como el argentino más importante de la historia y el primer papa latinoamericano de la Iglesia Católica.
Se trató de una figura excepcional que con su humanidad nos inspiró a todos. Francisco no es solo inmortal en los cielos, sino también en la tierra, manifestó el Presidente ante una audiencia atenta que siguió cada detalle de la ceremonia oficial.
En otro tramo central de su alocución, el jefe de Estado hizo hincapié en el valor fundamental de la espiritualidad y la fe en el entramado de la sociedad actual. La fe enaltece nuestras almas. Sin la fe estamos perdidos en el mundo, afirmó con énfasis.
Finalmente, el mandatario sostuvo que la histórica visita del papa León XIV debe servir como un punto de inflexión para superar las divisiones y consolidar un espacio genuino de encuentro entre todos los argentinos. Al cerrar su mensaje institucional, le agradeció al Pontífice por su llegada al país y le hizo un pedido directo: Santidad, gracias por venir. Quiero pedirle únicamente que rece por la Argentina como lo hacemos nosotros.