La Justicia dictó la prisión preventiva para un hombre de 42 años acusado de asesinar a su madre de 84 en una vivienda del macrocentro salteño, tras confirmarse que la víctima sufrió una muerte violenta a pesar de los intentos iniciales por ocultar el crimen.
El caso, que se encuentra bajo la órbita de la Unidad de Femicidios, dio un giro rotundo luego de que las pericias forenses desmintieran la versión inicial del sospechoso. El hecho ocurrió el pasado 19 de octubre en un domicilio ubicado sobre la avenida Entre Ríos, casi esquina Alvear, donde la mujer fue encontrada sin vida tras un llamado al Sistema de Emergencias 911 realizado por su propio hijo.
Durante la audiencia de formalización, el auxiliar fiscal Ignacio Carrizo Agüero, siguiendo las instrucciones de la fiscal María Luján Sodero Calvet, presentó los cargos por homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por mediar violencia de género. La jueza Claudia Puertas validó el procedimiento y ordenó que el imputado permanezca detenido ante la contundencia de los elementos probatorios recolectados por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
La mentira del accidente y la verdad de la autopsia
En un primer momento, el hombre de 42 años intentó desviar la atención de los investigadores asegurando que su madre había sufrido una caída accidental en el baño. Sin embargo, el informe de la autopsia realizado en el Servicio de Tanatología Forense fue determinante al confirmar que las lesiones no eran compatibles con un accidente, sino con un ataque violento que terminó con la vida de la adulta mayor de manera inmediata.
La fiscalía destacó que el relevamiento de testigos, el análisis de las cámaras de seguridad de la zona y las pericias técnicas en la escena del crimen permitieron establecer la participación directa del hijo en el hecho. La investigación continúa para terminar de reconstruir las últimas horas de la víctima y consolidar la acusación contra el presunto autor de este aberrante matricidio que mantiene en alerta a las autoridades judiciales.