El escándalo financiero del Ueno Bank precipitó la destitución del presidente paraguayo Santiago Peña y dejó al descubierto una feroz interna dentro del Partido Colorado.
Tras una votación unánime en la Cámara de Diputados que dejó todo preparado para la confirmación del juicio político, el mandatario intentó sin éxito dar un paso al costado y entregar el mando al vicepresidente Pedro Alliana. La crisis se originó tras un millonario escándalo financiero que dejó a miles de ciudadanos sin acceso a sus ahorros y provocó masivas protestas frente al Congreso.
Ekspertos consultados destacaron el papel clave del expresidente y actual titular de la Asociación Nacional Republicana, Horacio Cartes. El líder político habría impulsado la investigación contra la entidad financiera que en pocos años pasó de ser menor a uno de los bancos más grandes del país gracias a los depósitos estatales y fondos jubilatorios.
La venganza política y el futuro del oficialismo
La intervención del Banco Central reveló que la solvencia del Ueno Bank había caído por debajo del mínimo exigido tras múltiples préstamos a empresas del mismo grupo. Ante este panorama, y con el antecedente de que Santiago Peña había sido accionista de la firma hasta 2025, treinta y cinco legisladores presentaron un libelo acusatorio por mal desempeño de funciones.
El politólogo Alfredo Boccia aseguró que Horacio Cartes se regodea con una venganza tras la traición sufrida semanas atrás, cuando dirigentes cercanos intentaron consolidar un proyecto propio. Con este movimiento, el líder histórico resurge fortalecido y se posiciona como el gran elector de cara a las elecciones presidenciales de 2028.