En una jornada marcada por la incertidumbre y la presión política, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia indeclinable al cargo tras el estallido de una crisis bancaria que mantiene en vilo a cerca de tres millones de ahorristas.

La dimisión del mandatario se precipitó luego de que el Partido Colorado, liderado por el expresidente Horacio Cartes, decidiera respaldar el juicio político impulsado por la oposición. La medida fue tomada ante el colapso del Ueno Bank, entidad cuya solvencia se desplomó por debajo del 50% del mínimo exigido, provocando la intervención del Banco Central del Paraguay.

A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, Santiago Peña justificó su salida al señalar: "He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas". El ahora exmandatario enfatizó que ningún cargo debe estar por encima del bienestar de la nación.

El quiebre político y la crisis financiera

El golpe definitivo provino de su propio espacio político. Horacio Cartes, titular de la Asociación Nacional Republicana, fue contundente al confirmar el apoyo al juicio político: "No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados". Esta postura dejó a Peña sin margen de maniobra frente a un libelo acusatorio que ya contaba con 35 firmas de legisladores.

La crisis financiera, que involucra cerca de 850 millones de dólares en fondos públicos y recursos del Instituto de Previsión Social, derivó en protestas masivas en Asunción. En respuesta, el Congreso aprobó una ley de emergencia que permite a los ahorristas acceder a un anticipo del Fondo de Garantía de Depósitos de hasta 40 salarios mínimos.

Mientras tanto, la justicia avanza con firmeza. La Fiscalía ha imputado a 27 personas por irregularidades financieras detectadas entre 2025 y 2026, solicitando prisión preventiva para el fundador de la entidad bancaria. En paralelo, el Ejecutivo designó al economista Raúl Vera Bogado como nuevo titular del Banco Central, en un intento por contener el descalabro económico que sacude los cimientos del país.