El club alemán Borussia Dortmund implementará un sistema de recompensas para aquellos aficionados que guarden sus teléfonos celulares durante los partidos y disfruten plenamente del encuentro en el estadio.
La iniciativa se pondrá en marcha a través de una aplicación oficial de la institución, la cual medirá el tiempo exacto en que los espectadores logren mantenerse desconectados de las pantallas. La dinámica consiste en activar el denominado modo aficionado dentro de la plataforma del club, una herramienta diseñada específicamente para moderar el uso de las redes sociales y la tecnología en las tribunas durante los encuentros oficiales que comiencen a disputarse próximamente.
Desde la dirigencia explicaron que la medida responde al malestar que generan las constantes grabaciones, transmisiones en directo y la búsqueda de contenido por parte de algunos asistentes. Carsten Cramer, director general del club, remarcó que más de ochenta y una mil personas cantando y alentando juntas configuran un momento irreemplazable que se pierde ante la hiperconectividad. Por este motivo, aquellos seguidores que decidan sumarse de forma voluntaria a la propuesta acumularán puntos según la cantidad de minutos que pasen sin desbloquear el dispositivo, evitando contabilizar el entretiempo.
Premios y una tendencia que se extiende en el fútbol alemán
Como incentivo para fomentar la desconexión digital, el club sorteará camisetas firmadas y tarjetas de regalo para adquirir mercancía oficial entre los participantes que acumulen la mayor cantidad de puntos por evitar el uso del celular. Desde la institución aclararon categóricamente que el programa es totalmente optativo y no representa una prohibición formal, sino una alternativa para concientizar sobre el valor de la experiencia presencial en la cancha.
Esta estrategia se enmarca dentro de una creciente resistencia en el fútbol alemán contra los influencers y la mercantilización del ambiente en los estadios. Clubes como el Hertha Berlin y el Dynamo Dresden ya implementaron restricciones similares para frenar producciones de video comerciales y proteger tanto la comodidad de los socios como los acuerdos vinculados a los derechos de transmisión televisiva, marcando un precedente importante en el deporte europeo.