La Comisión Disciplinaria de la CONMEBOL resolvió rechazar íntegramente la protesta presentada por el club brasileño Flamengo y ratificó la presencia de Estudiantes de La Plata en la gran final de la Copa Libertadores 2026.
El conflicto se originó a raíz de la inclusión del experimentado defensor Marcos Rojo en el partido de vuelta de las semifinales disputado en el estadio Maracaná, donde el Pincha logró el pasaje a la instancia definitoria tras imponerse en la tanda de penales.
La institución brasileña había realizado una presentación formal para impugnar la participación del futbolista al argumentar una supuesta alineación indebida vinculada a los plazos de inscripción y al sistema de transferencias de la FIFA. Sin embargo, la estrategia legal del club platense, respaldada previamente por un fallo favorable del Tribunal Arbitral del Deporte, terminó por inclinar la balanza de manera definitiva.
La palabra oficial y el camino hacia Montevideo
Durante la semana previa al fallo, el presidente de la institución argentina, Juan Sebastián Verón, se había mostrado absolutamente seguro sobre la situación institucional del plantel al señalar públicamente que el club se había asesorado con especialistas antes de tomar cualquier decisión reglamentaria.
Con esta resolución inapelable que también desestimó las medidas cautelares solicitadas por el conjunto carioca, Estudiantes de La Plata quedó habilitado formalmente para disputar el encuentro definitorio ante el Palmeiras.
El trascendental choque por el título se llevará a cabo el próximo sábado 28 de noviembre en el emblemático estadio Centenario de Montevideo, donde el conjunto dirigido por Alexander Medina buscará alzar la quinta Copa Libertadores en la historia de la institución.