Un innovador método desarrollado por el investigador Adolfo García permite detectar indicios de Alzheimer y deterioro cognitivo mediante breves muestras de conversación espontánea analizadas por inteligencia artificial.

La forma en que hablamos, el ritmo de las pausas, la velocidad para expresar una idea y la selección de palabras esconden información crucial sobre la salud cerebral. Así lo explica Adolfo García, neurocientífico y director del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de San Andrés, quien encabeza este desarrollo tecnológico capaz de anticiparse a los síntomas clínicos evidentes.

El procedimiento consiste en grabar al paciente mientras realiza tareas sencillas como nombrar animales en un minuto o describir una imagen. A partir de allí, el sistema procesa dos tipos de información fundamental: las características puras del audio, como la cadencia y las pausas, y la transcripción textual para evaluar la complejidad y frecuencia de los términos utilizados.

Un algoritmo con una precisión superior al noventa por ciento

Los estudios demostraron que las personas con deterioro cognitivo tienden a utilizar oraciones más cortas, reducen la cantidad de palabras por minuto y muestran una preferencia marcada por los verbos frente a los sustantivos. Además, pierden precisión conceptual, recurriendo a términos generales en lugar de palabras específicas.

Para validar la efectividad de la herramienta, el equipo analizó datos de cientos de pacientes sanos y enfermos. Los resultados revelaron que el programa alcanza un porcentaje de acierto del noventa por ciento, equiparándose a los escáneres cerebrales y superando a diversos exámenes clínicos tradicionales.

La gran ventaja de este avance radica en su bajo costo, su nulo nivel de estrés para el paciente y la posibilidad de aplicarlo de forma remota, democratizando el acceso a diagnósticos tempranos en regiones con marcadas desigualdades sanitarias.