La Selección argentina Sub-17 aplastó 5-1 a las anfitrionas de Marruecos, terminó segunda en el Grupo A y avanzó por primera vez en su historia a la fase eliminatoria de un Mundial de la categoría.
El conjunto dirigido por Christian Meloni demostró una contundencia ofensiva notable en el certamen que se disputa en territorio africano. Tras la derrota inicial frente a Alemania, el equipo nacional reaccionó con dos victorias consecutivas que le permitieron asegurar su boleto a los octavos de final. La gran figura de la jornada fue Mercedes Diz, delantera de River Plate, quien convirtió tres goles y alcanzó la impresionante suma de seis gritos en lo que va del torneo.
El encuentro comenzó con un susto cuando las locales marcaron un tanto tempranero que luego fue anulado a instancias del VAR por invasión de área. A partir de allí, la Albiceleste tomó el control absoluto de las acciones. Violeta Álvarez desbordó por la izquierda y envió un centro preciso que Diz conectó de cabeza para abrir el marcador. Poco después, la propia delantera aprovechó un error en la salida defensiva para estirar la diferencia con el arco vacío.
Una actuación consagratoria con sello federal
La superioridad se tradujo en una goleada inobjetable antes del descanso. La juvenil Josefina Galarza, mediocampista de Belgrano de Córdoba de apenas 15 años, anotó el tercer tanto con un potente remate desde afuera del área. Antes del cierre de la primera mitad, Mercedes Diz capitalizó una floja respuesta de la arquera rival y selló su primer triplete en la competencia para decretar un contundente 4-0 parcial.
En el complemento, Marruecos descontó a través de Nessma Mouradi, pero la reacción local fue efímera. La estocada final llegó mediante un golazo de media distancia de Julieta Aguilar, jugadora de Newell's Old Boys, quien clavó la pelota en el ángulo para sentenciar el 5-1 definitivo. No obstante, el saldo negativo pasó por la lesión muscular de Violeta Álvarez y la confirmación de la rotura de ligamentos cruzados de Lola Hernández, de Talleres de Córdoba.
Con este rendimiento consagratorio, Argentina cerró la fase inicial con seis unidades producto de dos triunfos y una caída, instalándose firmemente entre los mejores equipos del certamen mundialista.