Un devastador ataque con drones arrasó un concurrido mercado en la región disputada de Abyei, provocando la muerte de más de 150 personas y dejando un escenario de destrucción total.
La brutal ofensiva militar ejecutada el lunes sobre el mercado de Amiet sorprendió por completo a los civiles que realizaban sus actividades cotidianas. El bombardeo desató un voraz incendio que redujo el lugar a cenizas y complicó las tareas de rescate y evacuación de los heridos.
Según declaró en una entrevista el ministro de información local, Yohana Akol Ngor, tras visitar la zona del desastre, el impacto fue devastador. La autoridad confirmó que los cuerpos de las víctimas quedaron carbonizados y debieron ser sepultados de urgencia en dos cementerios de la región.
La respuesta humanitaria y la condena internacional
Por su parte, la organización internacional Médicos Sin Fronteras informó que se encuentra asistiendo a más de 20 personas que sufrieron heridas de diversa gravedad a causa de los impactos, varios de los cuales permanecen en estado crítico.
Funcionarios locales apuntaron directamente contra el Ejército de Sudán por la autoría material del ataque deliberado contra una zona sin objetivos militares. Ante la magnitud de la masacre, el gobierno de Sudán del Sur condenó enérgicamente los hechos y convocó de manera urgente al embajador sudanés para exigir explicaciones oficiales.
La escalada bélica en la región continúa cobrándose vidas inocentes mientras organismos internacionales advierten que el balance total de fallecidos podría seguir incrementándose en las próximas horas debido a la gravedad de los heridos internados.