El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso nuevas sanciones contra Ruanda tras acusarla de socavar un acuerdo de paz mediado por Washington al respaldar a un grupo insurgente en el este de la República Democrática del Congo.

La medida punitiva fue oficializada este miércoles e incluyó directamente al Ministerio de Defensa de Ruanda y a una entidad financiera de ese país por su presunto apoyo logístico y operativo a la poderosa milicia conocida como M23, desafiando abiertamente los pactos internacionales previamente establecidos.

La decisión llega casi un año después de que el presidente Donald Trump celebrara la firma de los denominados Acuerdos de Washington, pacto que según la administración estadounidense había puesto fin formalmente al sangriento conflicto armado en la región africana.

La respuesta de Ruanda y el trasfondo del conflicto

Ante la medida, el gobierno de Ruanda emitió duras críticas contra la postura norteamericana, señalando que la Casa Blanca omitió sancionar al gobierno congoleño por su presunto respaldo a agrupaciones armadas con vínculos directos en el genocidio ruandés de 1994.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue categórico a través de un comunicado oficial al exigir que el régimen ruandés cese de manera inmediata su respaldo a las milicias y retire sus tropas del territorio congoleño.

La escalada bélica en el este de la República Democrática del Congo ya dejó un saldo trágico de miles de personas fallecidas y cientos de miles de desplazados debido a los constantes enfrentamientos entre el bando ruandés-M23 y la alianza gubernamental congoleña.