La justicia federal estadounidense frenó temporalmente un vuelo dispuesto por la administración de Donald Trump para deportar a decenas de inmigrantes afganos hacia su país.

La jueza federal Valerie Caproni, del Distrito Sur de Nueva York, dictó una orden temporal que impide al gobierno estadounidense concretar la expulsión de ciudadanos afganos durante esta semana, aunque evitó pronunciarse sobre los graves peligros que enfrentarían los deportados al pisar nuevamente suelo afgano bajo el régimen talibán.

En los últimos días, las autoridades migratorias detuvieron a decenas de inmigrantes en el marco de una masiva redada. El plan del gobierno contemplaba trasladar primero a los ciudadanos en un vuelo chárter desde Alexandria, en Luisiana, hasta Pakistán, país que posteriormente se encargaría de cruzarlos por tierra hacia Afganistán.

Fuerte advertencia del Congreso

La maniobra generó un inmediato repudio político. Tras una investigación periodística que ventiló la operación, un grupo compuesto por 66 legisladores demócratas firmó una carta dirigida al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional para exigir la cancelación definitiva del vuelo.

En el texto, los parlamentarios calificaron la decisión gubernamental como una clara sentencia de muerte al exponer a personas que podrían ser blanco de ataques por haber colaborado con el gobierno estadounidense o por criticar abiertamente a los talibanes. La medida judicial mantiene la prohibición vigente hasta el próximo domingo, dejando abierta la incertidumbre sobre el futuro de los deportados.