Haití aplazó nuevamente sus elecciones presidenciales hasta julio de 2027, acumulando una década sin elegir a su máximo líder en medio de una crisis de violencia extrema impulsada por las bandas armadas.

El Consejo Electoral Provisional de Haití confirmó este miércoles la publicación de un nuevo calendario electoral que fija los comicios para el 18 de julio de 2027, un golpe previsible que refleja la incapacidad del Estado para garantizar la seguridad a pesar de las intervenciones extranjeras. Cabe recordar que el último presidente electo del país fue Jovenel Moïse, quien asumió en 2016 y fue brutalmente asesinado en su propia residencia en el año 2021.

La postergación se da en simultáneo con una drástica medida de seguridad implementada por el gobierno de El Salvador, que envió a más de 2.000 tropas a territorio haitiano. El objetivo principal de este despliegue es arrebatarle el control de las calles a las organizaciones criminales y dar con el paradero de cuatro soldados salvadoreños que se encuentran desaparecidos desde el pasado 18 de octubre.

Refuerzo militar internacional y misiones en crisis

Los efectivos enviados por el gobierno salvadoreño se integraron parcialmente a la Fuerza de Supresión de Gangs, una misión respaldada por la Organización de las Naciones Unidas que llegó al país caribeño en el mes de abril pero que ha sufrido constantes dificultades para alcanzar el número de efectivos esperados. Con esta nueva llegada, la cantidad de tropas internacionales desplegadas en el terreno prácticamente se duplica.

La violencia generalizada y el control territorial ejercido por las bandas criminales han impedido la organización logística necesaria para llevar adelante un proceso electoral transparente y seguro. Mientras tanto, la población continúa soportando una crisis humanitaria y de seguridad sin precedentes a la espera de soluciones definitivas por parte de la comunidad internacional.