Francia se prepara para una jornada de huelga general con más de 220 manifestaciones previstas en todo el territorio para protestar contra el aumento del costo de vida y los recortes presupuestarios.
Tras semanas de movilizaciones callejeras y disturbios impulsados inicialmente por estudiantes, el país enfrenta este jueves un nuevo desafío con la paralización de rutas de transporte y la interrupción de servicios esenciales. La medida de fuerza convoca tanto a trabajadores del sector público como privado en una demostración masiva de descontento.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, advirtió el miércoles que se espera la realización de más de 220 manifestaciones y concentraciones en todo el país. Ante este escenario crítico, el funcionario confirmó que se desplegarán 70.000 policías para garantizar el orden, una cifra que iguala el masivo operativo de seguridad de los últimos fines de semana.
Un conflicto que suma tensión social
Aunque las protestas convocadas por los sindicatos siguen un formato más tradicional que las revueltas estudiantiles de las semanas previas, las autoridades mantienen la máxima alerta. Laurent Nuñez señaló públicamente que existen intentos claros de hacer escalar la situación de violencia en las calles.
La huelga general busca consolidar un frente común y mostrar solidaridad con el movimiento estudiantil que logró sacar a cientos de miles de personas a las calles durante los últimos sábados. Se prevé que los estudiantes se sumen activamente a las marchas de este jueves, agravando la parálisis en hospitales, escuelas, bancos y terminales de transporte.