El ministro de Transporte de España, Óscar Puente, presentó su renuncia tras la trágica colisión ferroviaria que dejó casi 70 muertos, el segundo accidente de alta velocidad en menos de un año.
La dimisión se concretó este martes por la noche durante una tensa sesión en el Parlamento, luego de días de fuerte resistencia por parte del funcionario. El accidente, en el cual un tren de alta velocidad embistió por detrás a otro sobre las mismas vías, desató duras críticas hacia el sistema ferroviario del país a pocos días de las elecciones nacionales fijadas para el 29 de noviembre.
Durante su exposición ante los legisladores, Óscar Puente brindó un informe detallado sobre los hechos que derivaron en la catástrofe. Sin embargo, las explicaciones no lograron contener los cuestionamientos del arco político ni calmar el descontento social que exigía su salida inmediata del cargo gubernamental.
Fuertes cruces en el Parlamento
Las críticas más duras provinieron de la oposición. Ester Muñoz, vocera del Partido Popular, cuestionó con dureza al funcionario durante la interpelación al señalar: Ustedes son tan buenos explicando por qué la gente muere en los trenes, y tan malos evitando que mueran en ellos.
La situación política del ministro se tornó insostenible de cara a los comicios adelantados, transformándose en un blanco político complejo para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Tras confirmarse la dimisión, el mandatario expresó a través de sus redes sociales: Óscar Puente ha asumido sus responsabilidades, ha ofrecido soluciones y luego se ha apartado, añadiendo que los políticos de su talla aportan dignidad al país.