OpenAI implementó una nueva actualización en la versión gratuita de ChatGPT para lograr conversaciones más directas, breves y sin elogios constantes, aunque las evaluaciones internas revelaron preocupantes retrocesos en precisión y en consultas críticas de salud.

El cambio, anunciado oficialmente, afecta directamente al modelo GPT-6 Luna utilizado en los planes gratuitos y de acceso libre. La compañía buscaba corregir una de las críticas más recurrentes de los usuarios: la tendencia del asistente a ofrecer explicaciones innecesariamente extensas y a validar de forma automática cualquier afirmación, incluso cuando esta pudiera ser incorrecta.

A pesar de conseguir respuestas un doce por ciento más cortas y un intercambio más equilibrado, los informes técnicos demostraron un incremento en los errores factuales. Las pruebas internas compararon el rendimiento frente a la versión anterior y detectaron que la búsqueda de mayor concisión afectó directamente la confiabilidad de la información generada por el sistema.

El impacto negativo en las consultas de salud y bienestar

El aspecto más alarmante de la actualización se reflejó en HealthBench, el sistema de evaluación que mide el desempeño del asistente ante preguntas médicas. En este apartado, la puntuación general descendió de forma notable, registrando una caída aún más pronunciada en las consultas complejas y en los escenarios avanzados.

Una situación similar se documentó en MentalHealthBench, la prueba enfocada en medir la respuesta de la inteligencia artificial ante situaciones vinculadas con el bienestar psicológico y la salud mental. Los especialistas advierten que estos datos demuestran que priorizar la brevedad y eliminar la complacencia no garantiza mantener el mismo nivel de seguridad y calidad informativa para los millones de usuarios que consultan a diario la plataforma.