OpenAI dio a conocer un nuevo avance en la aplicación de la inteligencia artificial al desarrollo de dispositivos físicos tras crear un aparato electrónico capaz de interactuar con Codex en menos de una semana.
El proyecto, presentado el 3 de noviembre de 2026 en una publicación oficial titulada Accelerating engineering for the physical world, buscó comprobar si un modelo de inteligencia artificial podía desarrollar los elementos esenciales de un dispositivo sin modificaciones humanas directas. El experimento fue llevado a cabo por dos integrantes de la compañía como un proyecto paralelo para evaluar las capacidades multimodales de GPT-6 Astra.
El trabajo abarcó cuatro áreas fundamentales de la ingeniería. En primer término, el diseño industrial estuvo a cargo de Astra, tomando como referencia una colaboración previa con Work Louder y elementos visuales de videojuegos y juguetes. Asimismo, el sistema asumió la ingeniería mecánica para la carcasa, la ingeniería electrónica con la selección de componentes y el diseño de la placa de circuito impreso, y finalmente el desarrollo del software, la interfaz de usuario y el firmware necesario para la comunicación.
Los desafíos en la fabricación del prototipo físico
A pesar de que el proceso de diseño digital se completó en menos de siete días, la transición hacia la manufactura real reveló importantes desafíos técnicos. Un fabricante externo produjo un lote reducido de prototipos en menos de un mes, pero fue necesario realizar múltiples revisiones e iteraciones humanas para resolver problemas vinculados con las restricciones de producción y las tolerancias dimensionales.
La experiencia demostró que, si bien la tecnología actual acelera de manera notable las primeras etapas del desarrollo, la supervisión especializada sigue siendo indispensable para garantizar el correcto ensamblaje y funcionamiento de los productos de hardware en el mundo real.