El presidente Donald Trump planea continuar recaudando fondos para su estructura política con el objetivo de preservar su poder e influencia tras el duro golpe electoral sufrido por el Partido Republicano en las elecciones de mitad de término.

Mantener operativa una organización política, ya sea su actual super PAC MAGA Inc. o una nueva estructura, le otorgará al mandatario un vehículo clave para intervenir en las elecciones legislativas y presidenciales de 2028 y años posteriores. Esta herramienta también le permitirá ejercer presión directa sobre los legisladores republicanos que evalúen distanciarse de su liderazgo, en un contexto donde los demócratas se preparan para iniciar investigaciones en el Congreso.

Durante su segundo mandato, MAGA Inc. se consolidó como el eje central de su maquinaria y logró recaudar casi 450 millones de dólares desde principios de 2025. El grupo recibió aportes masivos de la industria de la criptomoneda y la inteligencia artificial, además de donantes republicanos de peso como Elon Musk y Miriam Adelson, mediante cenas de recaudación organizadas en Mar-a-Lago y Virginia.

Un fondo millonario bajo la lupa

A pesar de haber gastado más de 400 millones de dólares durante la campaña de medio término, la millonaria inversión no logró evitar que los republicanos perdieran el control del Congreso, golpeados por el descontento de los votantes ante el conflicto con Irán, la inflación y las preocupaciones por la corrupción. Hacia mediados de octubre, la organización contaba con más de 164 millones en reservas, aunque los gastos de las últimas semanas podrían haber reducido esa cifra.

Sin embargo, los analistas advierten que la recaudación podría volverse considerablemente más compleja ahora que los demócratas controlan el Congreso y los grandes aportantes comienzan a mirar hacia los posibles candidatos presidenciales de 2028. Las perspectivas de investigaciones legislativas sobre presuntos acuerdos de favores políticos a cambio de donaciones también amenazan con desalentar futuros aportes económicos a la estructura trumpista.