Newman se consagró bicampeón del rugby de Buenos Aires tras superar agónicamente por 33 a 32 a Hindú en una final histórica del Top 14 de la URBA disputada en la cancha del CASI.
El encuentro cumplió con creces todas las expectativas previas y se transformó en uno de los mejores espectáculos del año. Los dos mejores equipos del torneo protagonizaron un desarrollo cambiante, de golpe por golpe, donde la entrega defensiva y la ambición ofensiva se mantuvieron intactas durante más de ochenta minutos de pura intensidad.
El Cardenal construyó su victoria gracias a una mínima pero vital diferencia en el tanteador, respaldada por una efectividad implacable en las ejecuciones a los palos. En la segunda mitad, el trámite se tornó sumamente adverso para el campeón cuando su apertura y figura, Gonzalo Gutiérrez Taboada, recibió una tarjeta amarilla que dejó a su equipo con un jugador menos durante diez minutos clave.
Un cierre para el infarto y la consagración
Aprovechando la superioridad numérica, Hindú castigó con apariciones determinantes de los hermanos Cancelliere y la conducción de Bautista Farisé, quien sin embargo desperdició una oportunidad inmejorable a doce minutos del final al estrellar un penal accesible contra el palo izquierdo. Sobre el cierre, con el marcador 33 a 32, el conjunto ganador abroqueló sus líneas y defendió con el alma cada metro.
En la última jugada del partido, el inga mortal ataque del Elefante chocó contra una muralla bordó, culminando con un tackle salvador que sacó de la cancha a Pascal Senillosa. De esta manera, tras un vacío histórico de casi cincuenta años, el Cardenal hilvanó su segundo título consecutivo tras vencer al San Isidro Club en 2025 y ratificó el inicio de una era dorada en la institución.
Tras la consagración, el wing y segundo pateador Santiago Marolda destacó ante la prensa la mentalidad del grupo: “El equipo ya tiene personalidad. Para bajarnos hay que hacer las cosas bien durante ochenta minutos”, expresó el tryman tras festejar en la Catedral del rugby.