El Gobierno nacional reactivó las obras de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz tras destrabar un conflicto millonario y liberar fondos para retomar los trabajos.

La administración de Javier Milei logró destrabar el proyecto energético que debía estar finalizado en 2023 y que acumulaba años de parálisis debido a controversias contractuales arrastradas desde 2016. Tras alcanzar un nuevo entendimiento con la empresa china Gezhouba, se concretó la firma de la Adenda 12 entre Energía Argentina (ENARSA) y la compañía asiática para resolver disputas por más de 700 millones de dólares.

Como parte de este relanzamiento, el Ejecutivo nacional liberó fondos de un crédito otorgado por un consorcio de bancos chinos integrado por el ICBC, el Bank of China y el CDB, transfiriendo un primer pago de 45.000 millones de pesos a la unión transitoria de empresas constructora. Hasta el momento, el complejo hidroeléctrico registra una ejecución cercana a los 1.800 millones de dólares, y se estiman necesarios otros 4.000 millones para completar la totalidad de la obra.

Prioridad para el empleo y los proveedores locales

El proyecto prevé la generación de hasta 4.000 puestos de trabajo, de los cuales 1.800 serán de carácter directo. Para garantizar el impacto positivo en la región, se implementará de manera estricta el esquema conocido como 90/10, que exige que el 90 por ciento de la mano de obra esté compuesta por residentes provinciales inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL), además de fomentar la participación de proveedores locales de insumos y servicios.

En cuanto al cronograma de ejecución, la prioridad absoluta estará puesta en finalizar primero la represa Jorge Cepernic, anteriormente denominada La Barrancosa, la cual presenta un avance del 46 por ciento y contará con tres turbinas que aportarán una potencia instalada de 360 megavatios al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) con fecha de culminación prevista para 2030. Una vez concluida esa etapa, los trabajos se concentrarán en el desarrollo de Cóndor Cliff, la segunda central del complejo y la de mayor envergadura.