La Asociación Trabajadores del Estado confirmó un paro para el próximo viernes 6 de noviembre que alcanzará a veintisiete aeropuertos del país, encendiendo las alarmas en las terminales de Comodoro Rivadavia y Trelew por posibles demoras y cancelaciones.
La medida de fuerza anunciada por ATE pone en jaque la conectividad aérea de la Patagonia y afecta de manera directa a las terminales de Chubut. El conflicto surge en medio de fuertes reclamos gremiales por las condiciones de seguridad aeroportuaria, la falta de equipamiento tecnológico y el presupuesto destinado al sector operativo.
Según lo informado por la organización sindical, durante la jornada de protesta se garantizará únicamente la atención de vuelos sanitarios, humanitarios, oficiales y aquellos destinados estrictamente al traslado de órganos. En contraste, los servicios comerciales sufrirán modificaciones cuyos alcances definitivos se conocerán con el correr de las horas.
El impacto en la Patagonia y la denuncia por los fondos recaudados
El conflicto también tendrá repercusiones en destinos clave como Bariloche, Neuquén, Río Gallegos, El Calafate y Ushuaia. En tanto, en las terminales de Ezeiza y Aeroparque se implementará un denominado paro a la japonesa, consistente en controles exhaustivos de pistas y aeronaves que ralentizarán las operaciones.
El secretario de Trabajo de la Nación, Julio Cordero, recibió una denuncia formal donde el sindicato cuestionó el destino de los recursos. De acuerdo con las cifras expuestas por ATE, el sistema recauda más de 220.000 millones de pesos anuales, pero menos del diez por ciento se restrinja al mantenimiento y mejoras operativas.
Ante este escenario de tensión con el Gobierno nacional, desde el sector aeroportuario recomendaron a los pasajeros que tengan planeado viajar desde o hacia Chubut consultar de manera constante el estado de sus itinerarios directamente con las respectivas compañías aéreas antes de concurrir a las terminales.