El astro argentino Lionel Messi agigantó su leyenda este sábado al consagrarse goleador de la Major League Soccer por segundo año consecutivo, logrando un récord inédito en 31 años de historia de la competencia.

A sus 39 años, el capitán del Inter Miami sumó 26 goles en la temporada regular y se quedó nuevamente con el preciado Botín de Oro. En una noche donde su equipo igualó 3 a 3 frente al Charlotte FC en un encuentro vibrante, el rosarino no pudo convertir, pero le alcanzó con creces lo realizado a lo largo del año para superar a sus perseguidores directos, el croata Petar Musa y el inglés Sam Surridge.

Los registros de Lionel Messi durante esta campaña reflejan su dominio absoluto en el torneo norteamericano. Disputó 31 partidos, lideró la tabla de goles por encuentro con un promedio de 0.84 y alcanzó la impresionante cifra de 43 participaciones directas de gol para su equipo, además de sumar seis partidos con dos o más anotaciones.

Una marca histórica que pulveriza todas las estadísticas previas en la liga

Con esta nueva conquista, el argentino se convirtió en el segundo jugador en la historia de la competición en anotar al menos 25 goles en temporadas consecutivas. Sus 55 gritos en las últimas dos temporadas representan la segunda marca más alta de todos los tiempos, quedando únicamente por detrás de las 58 conversiones del venezolano Josef Martínez entre 2018 y 2019.

Desde la creación oficial de la liga en el año 1996, ningún futbolista había logrado adjudicarse el Botín de Oro en campañas encadenadas. Ahora, con este hito consumado, el delantero también se posiciona como el máximo favorito para quedarse nuevamente con el premio al Jugador Más Valioso, consolidando un legado sin igual en el fútbol de los Estados Unidos.