El mundo digital sufrió el mayor robo de criptomonedas de la historia tras un sofisticado ataque cibernético perpetrado por hackers norcoreanos que lograron sustraer 6.300 millones de dólares en cuestión de minutos.
El gigante tecnológico Binance confirmó que sus socios de cadena de bloques lograron congelar al menos 3.000 millones de dólares de los fondos robados en la red. Los investigadores determinaron que los ciberdelincuentes obtuvieron el acceso inicial tras comprometer la computadora portátil de un ingeniero y otros puntos clave de vulnerabilidad dentro de la infraestructura.
Varias firmas de investigación vincularon directamente el asalto cibernético al grupo TraderTraitor, una célula asociada al conocido colectivo Lazarus Group del gobierno de Corea del Norte. El co-director ejecutivo de Binance, Richard Teng, advirtió a través de un mensaje en video que los atacantes utilizaron un mecanismo de autodestrucción para borrar herramientas y rastros durante el proceso.
Un golpe automatizado y sin margen de error
Los análisis forenses revelaron que los hackers robaron los fondos en apenas 20 minutos y comenzaron a preparar la operación solo 36 horas antes. Los expertos de Chainalysis y TRM Labs señalaron que la magnitud y la frecuencia de las transacciones demuestran el uso de automatización e inteligencia artificial, descartando la intervención humana en la aprobación de semejante volumen de transferencias.
El uso de estas tecnologías también impulsó fraudes laborales a gran escala, donde empresas occidentales contrataron sin saberlo a trabajadores informáticos norcoreanos. Mientras las autoridades continúan rastreando los fondos restantes, este nuevo golpe confirma que las operaciones financieras ilícitas de Corea del Norte operan a una escala industrial imparable.