El Congreso de Estados Unidos retoma sus actividades con una fuerte presión bipartidista para exigir transparencia total sobre los archivos de Jeffrey Epstein.
La controversia en torno a los documentos del caso se convirtió en un eje central de la discusión política durante las últimas campañas legislativas. Con la inminente llegada de la nueva mayoría demócrata a la Cámara de Representantes, se vislumbra un escrutinio mucho más riguroso sobre el manejo oficial de esta documentación clasificada.
El representante republicano Thomas Massie encabeza esta ofensiva legislativa antes de su alejamiento definitivo del Congreso en enero próximo. Massie confirmó recientemente que la iniciativa para obligar a votar la segunda ley de transparencia sobre los archivos cuenta con los apoyos necesarios para alcanzar las 218 firmas reglamentarias en el recinto.
Nuevas investigaciones y citaciones clave
La propuesta legislativa, impulsada junto al demócrata Ro Khanna, habilitaría a fiscales generales estatales, autoridades locales y a las propias víctimas a demandar al fiscal general de Estados Unidos por retenciones ilegales de información, tachaduras excesivas o falta de entrega de registros públicos. Además, la normativa obligaría a entregar documentos sin censura a los damnificados que los soliciten formalmente.
Por su parte, el legislador demócrata Robert Garcia, aspirante a presidir el Comité de Supervisión de la Cámara baja, adelantó que las investigaciones sobre Epstein constituirán una prioridad absoluta en la nueva etapa legislativa. Garcia criticó duramente la falta de rendición de cuentas para los co-involucrados y anunció que convocarán a declarar a numerosos implicados que hasta el momento evitaron dar explicaciones públicas.