Una mujer de 33 años permanece internada en terapia intensiva con el 36 por ciento del cuerpo quemado tras ser rociada con alcohol y prendida fuego por su pareja en una vivienda de la provincia de Córdoba.
El aberrante episodio ocurrió el pasado 3 de noviembre, durante las primeras horas de la tarde, en una finca ubicada en el barrio Villa Santarelli de la localidad de Santa Rosa de Calamuchita. De acuerdo con la reconstrucción judicial inicial, en medio de una violenta discusión doméstica, el sospechoso identificado como un joven de 27 años le arrojó alcohol a la víctima y utilizó un encendedor para provocar las llamas.
La situación pudo haber terminado en una tragedia mayor si la mujer no hubiera reaccionado rápidamente logrando meterse bajo la ducha para apagar el fuego. Tras las detonaciones de auxilio, los vecinos de la zona intervinieron de inmediato, alertaron a las fuerzas de seguridad y coordinaron su traslado urgente al Hospital Regional de Santa Rosa de Calamuchita.
Debido a la extrema gravedad y complejidad de las heridas, los facultativos médicos dispusieron su derivación inmediata a un centro de salud de mayor complejidad en la ciudad de Córdoba. El parte médico oficial detalló que la víctima sufrió graves quemaduras en el rostro, el cuello, el tórax, la espalda y ambos brazos, abarcando un 36% de la superficie corporal, lesiones que los peritos calificaron formalmente como amenazantes para su vida.
La detención del agresor y las pericias en la escena del ataque
Personal policial que acudió de urgencia al domicilio tras el llamado de alerta procedió a la aprehensión del presunto agresor, quien también presentaba quemaduras leves y debió recibir asistencia médica antes de ser trasladado bajo estrictas medidas de seguridad al Establecimiento Penitenciario de Villa María. El fiscal de Río Tercero, Nicolás Torres, caratuló la causa provisoriamente como lesiones graves calificadas por el vínculo.
Como parte de las diligencias instruidas por la fiscalía interviniente, se recolectaron testimonios claves de los vecinos rescatistas y de los efectivos policiales que actuaron en primera instancia. Paralelamente, se ordenó un allanamiento exhaustivo en la propiedad a cargo de la Policía Judicial y de peritos bomberos, quienes secuestraron una botella de alcohol, encendedores, prendas de vestir y el teléfono celular de la damnificada para someterlos a rigurosos análisis periciales.
Mientras la investigación continúa avanzando con nuevas medidas probatorias y la incorporación formal de las historias clínicas de la víctima, el acusado permanece alojado a disposición de la justicia provincial a la espera de ser indagado en profundidad por el ataque.